Una estrategia que combina lo mejor de la enseñanza presencial con las oportunidades del aprendizaje virtual, situando al estudiante como protagonista.
Es fundamental explicitar desde el inicio del curso que la modalidad es distinta a la presencial, subrayando que el Aula virtual es muy importante en el proceso formativo. En este sentido, su uso sistemático resulta clave para el desarrollo del trabajo asincrónico y de la autonomía del estudiantado.
Combina actividades presenciales y virtuales en entornos de aprendizaje para potenciar la experiencia.
Favorece el aprendizaje activo, autónomo y colaborativo. El estudiante toma el control de su proceso.
Facilita el desarrollo de habilidades y actitudes transferibles mediante una distribución estratégica.
¿Qué aprendizajes se abordan mejor en cada entorno?
Ideal para contenidos teóricos que cada estudiante puede abordar a su propio ritmo.
Crear actividades coherentes con los resultados de aprendizaje, integrando lo virtual y presencial.
Integrar Aprendizaje Basado en Retos, Aprendizaje Basado en Proyectos, estudios de caso o simulaciones adaptadas al contexto.
Definir criterios de evaluación transparentes y proporcionar retroalimentación continua.
Articular las modalidades y asegurar que cada actividad contribuya al logro del aprendizaje.
Organiza el aula de manera semanal, utilizando pestañas o temas. Indica claramente qué actividades son virtuales y cuáles presenciales.
Sube materiales y actividades antes de su inicio. Esto es vital para facilitar la planificación y autonomía del estudiante.
Usa el foro "Avisos y novedades" como canal oficial para informar el inicio de actividades y confirmar sesiones presenciales.
Realiza evaluaciones en la plataforma. Permite retroalimentar y calificar de manera centralizada y transparente.
Monitorea el ingreso y participación de los estudiantes para brindar un acompañamiento oportuno durante el proceso.