Con el propósito de que las y los estudiantes pongan sus conocimientos disciplinares al servicio de las comunidades, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) dicta, entre el 5 de octubre y el 30 de noviembre, el curso “Aprendizaje Servicio en asignaturas de culminación para pregrado”, instancia dirigida a su cuerpo académico, que se enmarca en el Proyecto 24101 y que es ejecutado en conjunto por la Dirección de Pregrado y la Dirección de Desarrollo Docente.
La propuesta, correspondiente al nivel intermedio de la Trayectoria Formativa PUCV, busca desarrollar competencias entre las y los docentes para diseñar, implementar y evaluar experiencias de esta metodología, de modo coherente con los resultados de aprendizaje, las actividades y las estrategias de evaluación de sus programas, fortaleciendo así la Responsabilidad Social Universitaria. Se vincula con dos competencias del Marco de Cualificación de la Docencia Universitaria: Enseñanza para el aprendizaje y Evaluación para el aprendizaje.
Relevancia institucional
La asesora pedagógica Ximena Carrasco explicó que la incidencia del curso en la formación de profesionales, radica “en promover aprendizajes disciplinares rigurosos y situados, junto con el protagonismo estudiantil, la reflexión ética y el compromiso social, formando profesionales capaces de aplicar sus conocimientos responsablemente al servicio de las comunidades y del bien común”.
La relatora del curso es la profesora Gladys Jiménez, quien también es coordinadora de la Red de Responsabilidad Social Universitaria (RSU). En su rol, destacó el lugar que ocupa esta metodología en las universidades católicas: “Tiene un lugar especial en las Universidades Católicas del mundo, reunidas en la Red UNISERVITATE de la cual somos miembros”, pues, citando al Vice Canciller, “ser Universidad Católica nos llama a cultivar relaciones fraternas, valorar a cada persona y buscar el bien común”.
En ese marco, sostuvo, “el Aprendizaje Servicio obra como un puente, conjugando el aprendizaje académico de los/las estudiantes, con la formación ética y la contribución al bien común, con-en-por la realidad que habitamos”, lo que da sentido a “un currículum comprometido con las necesidades de la comunidad local y a la vez con excelencia disciplinar, profesional y valórica”.
Impacto en Pregrado
La directora de Pregrado, Jannett Fonseca, señaló por su parte que la Universidad reconoce como metodologías de aprendizaje activo el trabajo basado en proyectos, en retos y el estudio de casos, y que “dentro de esa gama la universidad ha incorporado la metodología de aprendizaje servicio”, una forma de docencia vinculada que “permite al estudiante desarrollar competencias y aprendizajes pertinentes y significativos en vinculación con el medio”. Esa vinculación se traduce en “construir un diálogo, entender un problema, proponer una solución en conjunto” con los socios comunitarios, y en desarrollar en las y los estudiantes “un sentido de innovación social”, junto a una mirada reflexiva y crítica sobre su profesión.
Para la directora, es “quizás la más integral” de las metodologías de docencia vinculada, “ya que implica que los estudiantes salen del aula y se insertan en un medio que tiene una necesidad”. Allí, afirmó, “se necesita desarrollar escucha activa, se necesita dialogar, tender puentes y buscar soluciones comunes”, además de evaluar el trabajo “tanto desde la lógica académica como desde la percepción del logro por parte de la comunidad con la que se trabajó”.
“Lo que buscamos es poder ampliar la implementación de esta metodología, apoyando a los docentes, apoyando la gestión también de esta metodología y buscando más y mejores prácticas”, añadió. Por ello, concluyó, la formación específica resulta clave, pues aplicar Aprendizaje Servicio “es una experiencia mucho más compleja, a veces de más largo plazo, de lo que puede ser la implementación de otras metodologías de aprendizaje activo”.
La modalidad del curso es semipresencial, con cuatro módulos autoinstruccionales y dos encuentros sincrónicos, el 8 de octubre y el 23 de noviembre, ambos de 15.00 a 17.00 horas. Está dirigido a profesoras y profesores de pregrado que imparten asignaturas de proyecto, seminario o tesis final de grado, preferentemente en carreras de ingeniería y ciencias. Haber cursado antes “Metodologías activas de enseñanza para el aprendizaje” y su especialización es deseable, aunque no excluyente.
Las inscripciones se encuentran abiertas en este enlace.
Por Ayskée Solís H. – Dirección de Desarrollo Docente.
